¿ERES HETEROCURIOSO? CONSEJOS PARA TUS PRIMEROS ESCARCEOS CON OTROS HOMBRES

En nuestras saunas son habituales los heterocuriosos. Hombres heterosexuales que, por distintos motivos, tienen cierta curiosidad sobre el sexo con hombres gays. Los heterocuriosos, también conocidos como heteroflexibles, son aquellos tíos que se consideran a sí mismos heterosexuales, pero que fantasean en ocasiones en follarse a un chulazo y que no se cierran a mantener sexo con otros hombres.

Si tú eres uno de esos heterocuriosos, y estás con tus primeros escarceos con otros machos, aquí tienes algunos consejos que puede que te vengan bien. Para empezar, tienes que ser consciente de que las zonas erógenas de un hombre y de una mujer no son siempre las mismas. Olvídate de los prejuicios y descubre las zonas que más nos ponen a los tíos. De tu propia experiencia podrás deducir muchas de ellas.

El sexo oral es clave en las relaciones gays. Pero no es solo meterse la polla en la boca. Juega con la lengua, con los ritmos, acaricia los pezones u otras zonas del cuerpo con las manos… Si las chicas con las que te has acostado antes te han hecho una felación, ya sabes de que va el tema y qué cosas te gustan más. Aún así, cada tío somos un mundo y no a todos nos gustan las mismas cosas…

Cuidado con la penetración. Puede que empotrar a un tío sea una de tus grandes fantasías. Pero ojo, como sucedía con las felaciones, en el caso del sexo anal no es llegar y meter. El ano es una zona muy sensible que hay que estimular con la lengua o los dedos, utilizar lubricantes… crear una situación adecuada para que tu pareja esté dispuesto comodidad y placer, a recibir tu pollón.

En el caso de que seas tú el que sueñes con recibir una polla dentro de ti, los consejos son los mismos. Y por supuesto, no te olvides de utilizar protección y de extremar la higiene de esta zona para evitar sorpresas desagradables. Si no sabes si te gusta más dar o recibir, o si eres versátil, lo mejor es que te olvides de todo y pruebes para ver qué es lo que más te mola.Porque al final, el sexo es juego y experimentación. Pero siempre con precaución, eso sí…

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